jueves, 18 de julio de 2019

Palabras

Palabras


Escribo palabras, oraciones sin sentido, párrafos sin cohesión alguna, textos carentes de razón. Escribo pensamientos, sueños y deseos; me como las palabras como si mi vida dependiera de ello: las cojo y las recojo, las pongo en mi boca, las mastico, las saboreo y las trasboco. Así funciona esto, así funcionamos todos. Algunas me saben a estiércol, me cuesta disfrutar su sabor. Nos repugnan, quisiéramos que no existiesen, que no fueran pronunciadas ni escritas, porque duelen. Te duelen como si arrancaran tu corazón de un tirón y lo pisotearan. Pero hay otras que nos encanta poner en las cuerdas vocales y gritarlas a todo pulmón. Sí, son esas, las que le decimos a un buen amigo, a un ser amado y al perrito de la casa.

Las palabras están allí, viven, para que sean usadas en contexto en tu texto. ¡Viven para que las usemos, para que las tomemos, las desvistamos y les saquemos toda sustancia! Son historia en la etimología, son forma en morfología, son significado en la semántica, son sonido en la fonética, son estructura en la sintaxis y son categorías en la gramática; sin embargo, necesitan de un impulso para cobrar vida. Basta con que alguien piense en ellas para que despierten en el hablante, basta con el balbuceo de un bebé y las últimas palabras de un moribundo. Basta con que yo esté escribiendo estas palabras, estas oraciones sin sentido, estos párrafos sin cohesión alguna, este texto carente de razón para decir: existen.

Soledad

Ella me abraza, me arrulla en sus brazos y me susurra al oído: "Quédate conmigo" y le hago caso, me quedo, porque allí no temo a que me lastimen ni a que me abandonen.

Pero a veces

Oh

Solo a veces

Quisiera que no fuera ella quien me diera ese abrazo.

A veces

Solo a veces

Quisiera que ella se fuera, que alguien más viniera y me acogiera; pero ese alguien no viene, nadie viene.

Solo está ella

Soledad la llaman.

miércoles, 10 de julio de 2019

Tristeza

Tristeza

- Mirá, dejáme en paz, ya hemos pasado por esto muchas veces y sabes cómo termina siempre: yo destruida y vos haciendo añicos mi cabeza.
- Pero es que no entendés, yo no tengo la culpa, vos sos quien me llama siempre.
- ¿Cómo que te llamo? Si apenas te pienso, a mí no me vengás con esas falacias.
- Vos me llamás cada vez que piensas en tu perrito muerto, en tu yo adolescente, en tu cuerpo vuelto mierda, en un futuro incierto, en las personas que se han ido de tu vida y en las que has alejado también, en tu ineptitud para socializar, en tu...
- ¿Ves? A esto me refiero, hablo contigo una vez, intento abrazar el sentimiento como parte de mí, pero te me haces inconmesurable, preferiría que te fueras para siempre.

Di: vagar

Disfruto divagar dentro de tus adentros, navegar dentro de ti. Quiero saberlo todo, desde cómo te hiciste la cicatriz que tienes en el dedo ...